‘Kopno’: un abrir y cerrar de alas

Nemanja

Empeñados en demostrar que otra forma de reseñar poesía es posible, arrancamos el tercer año de La Plaza Invisible, y lo hacemos recibiendo por vez primera a un poeta de otro idioma, aunque, instalado en Madrid, ha comenzado a escribir en el nuestro (y lo hace no sólo con solvencia sino con brillantez).

El escritor serbio Nemanja Kuzmanovski (Belgrado, 1978) vive muy cerca de nuestra plaza, a la que se ha acercado con Kopno, un libro rebosante de vivacidad que ha sido publicado en Cáceres por Ediciones Liliputienses.

Nemanja
El poeta serbio Nemanja Kuzmanovski posa en nuestra Plaza Invisible con su ‘Kopno’ bajo el barzo / Foto: J. M.

Juan Marqués / @jmarquesmartin

«¡Ha de vencer el alma!», exclama Juana de Ibarbourou en el primer verso de lo que, más que el epígrafe del libro, debería ser un lema para cualquier cosa. Y esas cinco palabras inaugurales, que podemos leer al frente del primer libro de poemas del poeta serbio Nemanja Kuzmanovski (Belgrado, 1978), son el mejor centinela imaginable para una poesía muy sonriente.

Pero antes del epígrafe está el título, y en él, de nuevo, una palabra difícil. En el libro no se explica, pero hemos investigado y resulta que kopno, en el idioma materno del autor, significa suelo, tierra, en contraposición a lo que no lo es, o que es por tanto agua… Es decir, que tiene el matiz de tierra firme, de continente en oposición a océano: kopno es la palabra a la que –«¡tierra a la vista!»– recurriría alguien que avista tierra desde el mar…

Un libro de poemas como una isla encantada, un lugar plácido, tal vez un hogar

No sabemos bien de qué mares interiores procede nuestro amigo Nemanja, ni cuál es esa tierra hacia la que avanza, pero nos encanta la idea de que estas páginas, el propio libro, sean un punto de llegada, un sitio seguro donde descansar tras no se sabe qué travesías. Un libro de poemas como una isla encantada, un lugar plácido, tal vez un hogar.

El libro es muy equilibrado y a la vez diverso, variado, de los que nos gustan (maldita sea la sobrevalorada coherencia en poesía cuando sólo se refiere a lo formal, a lo aparente, o cuando es un eufemismo para referirse a la monotonía). Aquí no: tanto por sus temas, como por el aspecto visual que presentan, como por su tono, hay casi de todo.

Hablábamos arriba de poemas sonrientes, risueños, y los hay, incluso cuando contienen una pequeña, rastreable, amargura privada (como en ese risueño no estoy que reproducimos completo abajo, una ristra de excusas o justificaciones que no se sabe quién o quiénes lanzan a no se sabe quién, ni con qué nivel de verdad, ni con qué intenciones, pero ante las que sin embargo asentimos con complicidad, muy divertidos).

Y ese equilibrio total del libro a veces se materializa en rincones especiales, como en este final de poema: «ni la gente le tiene miedo a mi tigre / ni mi tigre tiene antojo de gente». Un mundo feliz; un mundo claro, puro kopno, sin conflictos.

Por supuesto, y por si el título no lo insinuaba suficientemente, aquí se reflexiona sobre la extranjería, el extrañamiento, el bilingüismo, el desarraigo, el anhelo de ser aceptado y bien acogido. Pero no se hace de forma abusiva, ni es, de tan esperable como era, un tema que fatigue en absoluto.

Al contrario, más bien se hace raro que un poeta que ha adoptado como lengua literaria un idioma distinto del suyo recurra tan poco a ese comodín temático, y nos lo tomamos como una buena noticia, pues sentimos que si no se incide en ello es porque el poeta, o el hombre, ya se siente protegido, seguro, bien recibido, como demostraría incluso el hecho de que se permita bromas cultas (que no pedantes) sobre nuestra letra eñe (tan presente y sonora en su nombre de pila, por otro lado) o, en general, sobre nosotros: «todos los españoles son Buñueles».

como cuaderno que es, ‘kopno’ admite muchos materiales, muchos temas y tonos, muchos vaivenes deliberados

Hay otro tipo de misterios en este libro, y hay también un impagable poema familiar en dos movimientos (La chimenea), y algún poema que parece escrito por un poeta español veinte años más joven de él. No me resisto a transcribir la Memoria muscular: «cuando me dicen que cada / uno deja su huella en este / mundo prefiero pensar que / la mía será una gota de aceite / en agua hirviendo o incluso / una mancha oscura pero brillante / en un teclado ya oscuro y / brillante la tecla tocada mucho / más que las otras una de esas / importantes imprescindibles / cuyas letras ya no se ven». Buena poesía española millenial escrita por un (jovencísimo) cuarentón balcánico.

Kopno es, más que un libro, un cuaderno, en el sentido al que nos referimos al reseñar a Eliana Dukelsky, otra extranjera permanente, desubicada pero a la vez felizmente asimilada y conforme. Y, como cuaderno que es, admite muchos materiales, muchos temas y tonos, muchos vaivenes deliberados, significativamente enmarcados por un primer poema y un poema de salida que hablan sobre pájaros de fuego y jaulas oxidadas, sobre el tiempo de la libertad, o sobre la imposibilidad de atrapar, contra su voluntad, los sueños: «imagina tener un pájaro veloz / más rápido que tu propio canto / un pájaro que pueda atravesar tu jaula volando / en un abrir y cerrar de alas / mientras tú / tranquilo / todavía buscas dónde colgarla…»

Ojalá todos los libros fuesen tan amables y hospitalarios como éste. Gracias, amigo Kuzmanovski, por hacernos llegar a Kopno. Dan ganas de empadronarse en este libro, de pedir la ciudadanía, de llevar su colorista y serena bandera allá donde haga falta.

 

NemanjaNO ESTOY

no estoy

ya he quedado

ya he visto esa peli

no leo poesía

tengo miedo a las alturas

prefiero deportes individuales

soy alérgico

me lo tengo que pensar

 

no estoy

soy vegetariano

busco algo más grande

no hablo inglés

soy gay

no soy de aquí

tengo que conducir

tengo que estudiar

 

no estoy

se me da mal

no tengo tarjeta de crédito

no tomo drogas

me he equivocado de número

mi religión me lo prohíbe

estoy a dieta

soy de letras

 

no estoy

no tengo redes sociales

no me da tiempo

acabo de comer

soy más diurno

soy más de gatos

me aprieta un poco

prefiero andar

 

*Ficha técnica: Nemanja Kuzmanovski, Kopno, Cáceres, Ediciones Liliputienses, 2023.

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